Ventajas de la Sociedad de Responsabilidad Limitada en Italia

  • A la consultoría de FormaItalia (www.formaitalia.es) a menudo nos llegan las siguientes preguntas de emprendedores latinos y españoles: ¿debo crear una empresa nueva en el país? ¿Qué tipo societario me conviene?.

    Para responder jurídicamente, primero hay que “mettersi nei panni” (ver nota 1 abajo) del empresario. Es decir, consultar el Plan de negocio de la empresa viendo qué objetivos se definen para Italia. Después podremos aconsejar: “sí, con este barco (forma societaria) puede llegar usted a este puerto (objetivo del Plan).” El abogado debe verificar la viabilidad del plan antes que la forma jurídica y ofrecer las alternativas adecuadas de establecimiento (agencia, sucursal, partnership, etc.). Es imprescindible que el abogado se identifique con el Plan de empresa y no al revés. Obviamente, siempre hay quien por fortuna ya conoce su Plan y sólo necesita una creación de empresa "express" en Italia.

    Cuanto mayor es la posibilidad de negocio, más recomendable es formar una “Società di responsabilità limitata”. Constituir una Sociedad de Responsabilidad Limitada en Italia (S.r.l.) tiene ventajas técnicas similares a, por ejemplo la S.L. en España (limitación de la responsabilidad de los socios o rapidez en la constitución entre otras). Los costes constitutivos -mayores que en España pero más económicos que en Costa Rica o México- no deberían superar los 4.500 euros "llave en mano" o notarío incluído. También es posible domiciliar la empresa sin necesidad de trasladar la operatividad, aspecto de gran utilidad en la primera fase.

    Las ventajas para el negocio son más relevantes que las técnico-jurídicas. La empresa adquiere “forma italiana” y se convierte en un sujeto con personalidad jurídica dentro del territorio. Esto no es poco en un país con una fuerte mentalidad y tradición exportadora. La experiencia verifica que se gana competitividad en el mercado italiano mostrando voluntad de permanencia. El establecimiento da sentido, valga la redundancia, de estabilidad. Ello traducido a los negocios es confianza en el sujeto con quien se trata.

    El control de la nueva sociedad por parte de la matriz queda asegurado porque la dirección recae en los socios fundadores. Además, cuando el producto o servicio tiene salida en el mercado y se ofrece una imagen estable (sólida) nadie pregunta quien es titular de las participaciones de la empresa. La gestión empresarial y la ejecución del Plan, en cambio, pueden ser delegadas a especialistas italianos encargados de “capitanear el barco”. Ellos acostumbran a conocer mejor el terreno, sus vicisitudes y lo necesario para la operatividad diaria. Su asesoramiento será seguro útil, pero las decisiones de la dirección (a qué puerto vamos) las tomaremos nosotros.

    La forma y las formas en Italia son importantes, son el vehículo para llegar al éxito.

    (1) Expresión italiana traducida literalmente como “ponerse los pantalones de alguien”, lo que es equivalente a “ponerse uno en la piel del otro”.

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